lunes, 21 de abril de 2014

LÁGRIMAS DE HUMO, relato de trenes

Os dejo un relato de trenes. Mi bisabuelo era ferroviario y los genes son los genes.
Relato para una tarde de lluvia como la de hoy.


LÁGRIMAS DE HUMO

Ella le había dicho que hacía mucho tiempo que no lloraba.

Pero esa noche lloró.

Lloró porque le habían regalado un billete de tren. Un billete que ella había imaginado de un vagón de primera clase del “Orient Express”, con el aroma de almizcle, té y mandarina que tienen los trenes en los sueños.

Ella esperaba en la estación, escuchó la melodía del engranaje del tren, y vio cómo se acercaba hasta ella, casi velado por el humo que teñía una parte de su propia sombra.

Ella llevaba su billete en la mano y lo acariciaba con sus dedos gentiles.

Pero cuando el tren estaba a punto de parar a su lado, pasó de largo. Despacio, muy despacio, pero sin detenerse.

Ella sintió el viento del tren que movía sus cabellos. Notó el roce, y el olor del humo en su piel, mientras el tren se alejaba de ella.

El billete seguía en su mano y ella no sabía qué hacer con él. Si guardarlo en su bolsillo, por si el tren paraba a su lado otro día. Otra estación. En otra estación, tal vez.

O si romperlo en mil pedazos que volaran lejos, muy lejos de sus manos, al lugar en el que todo se convierte en humo.

Sí, ella le había dicho que hacía mucho tiempo que no lloraba. Pero esa noche lloró.

Lloró lágrimas de humo que no llegaron a ninguna parte.

domingo, 13 de abril de 2014

SEMANA SANTA EN NORUEGA


Acabo de actualizar mi blog: SEMANA SANTA EN NORUEGA 
alestedelcanal.blogspot.com

En la foto, típica decoración de Pascua con narcisos y tulipanes amarillos. Dentro de una cabaña en las montañas. 

Que tengáis una buena semana.

Por estos lares nórdicos, la Semana de Santa se celebra como una llegada masiva de la luz.
Se decoran las casas con pollitos y huevos. Los manteles llevan los mismos motivos y domina el color amarillo. Las servilletas para estos días son amarillas, las velas también.
Las flores que decoran los interiores son tulipanes amarillos y narcisos, a los que por aquí llaman: "lirios de Pascua".
La música que se escucha es "La Pasión según San Mateo", algún "Réquiem" o el "Parsifal". Todo lo que tenga que ver con la tradición musical religiosa de la muerte y la resurrección, incluido por supuesto el Santo Grial.
La literatura que se lee durante estos días es Novela Negra. Las largas horas de luz en las cabañas, o en las casas incitan a la lectura de algo ligero, entretenido, jugoso y misterioso. En la televisión también se emiten películas de cine negro, y en la radio hay seriales durante estos días de "radionovelas negras". Aquí se llaman "Krim". En italiano son "Gialli", amarillos. En español, "novela negra", ya sabemos.
También es la semana en la que la mayoría de los noruegos van a esquiar a las montañas. Es cuando más gente hay en la nieve.
Mucha gente.
Entiéndase por "mucha gente" que de vez en cuando te encuentras con alguien mientras esquías.
Cuando digo "esquiar" me refiero a fondo y a travesía. Nada de alpino. Hay esquiadores de alpino, y hay zonas con pistas, con remontes y todo eso. Pero la mayoría no. La mayoría detesta la masificación de una estación de esquí.
Aquí se esquía en soledad. Y cuando ves un punto que se mueve a lo lejos, piensas: "vaya". Yo, desde luego, sí que lo pienso, porque soy torpe, y si me caigo cuando salgo del ascensor de mi casa, o de una tienda de mi barrio, más me caigo cuando voy encima de unos esquíes, que para mí, que no soy más que noruega consorte, no es mi estado natural.
Y me caigo especialmente cuando veo que alguien se acerca, alguien que por supuesto, esquía mucho mejor que yo, aunque tenga 5 años o 85. Entonces me pongo ligeramente nerviosa. Lo suficiente para perder el equilibrio y caerme.
Y claro, lo peor no es caerse. Es levantarse encima de un metro o más de nieve, cuesta abajo, cuando los esquíes quieren continuar deslizándose, y yo querría que se quedaran quietos debajo de mis pies. De mis pies, con los tobillos retorcidos. Con las rodillas cuyas rótulas no saben hacia donde tienen que mirar.
Pero bueno, caerme solo me caigo unas cuantas veces cada día. El resto del periplo esquiador lo disfruto viendo los paisajes más maravillosos que puedo imaginar. Y no cayéndome, lo que siempre es un placer.
Y comiendo chocolate en una pausa, y una naranja española comprada en REMA, el supermercado más noruego, que siempre tiene naranjas de Valencia. Aquí arriba, en el norte.
Reina el silencio, que ahora ya en primavera rompen algunos pájaros,  y el sonido de los ríos que se van abriendo poco a poco.

Las aguas danzan y cantan acompañando a los pájaros.
Y al deslizamiento de los esquíes.
Y a mi respiración.



Una foto de Ana Alcolea.

sábado, 5 de abril de 2014

EL SECRETO DEL GALEÓN...


Esta semana sale mi novela EL SECRETO DEL GALEÓN.
La foto es de David Guirao, autor de la espectacular portada.



La foto es de David Guirao, autor de la espectacular portada.

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sábado, 29 de marzo de 2014

ROMANTICISMO DEL DE VERDAD


El mundo es mejor con Jonas Kaufmann.
No tengo más palabras para comentar su concierto del Winterreise de Schubert.
Sin respiración.
Romanticismo bien entendido, introspectivo, de caminante melancólico, microcósmico ante el universo. Puro romanticismo alemán convertido en texto, en música, en voz. En su voz.
En la contención.
También en la de mi respiración.
Sí, el mundo es mejor con Jonas Kaufmann.
Mucho mejor.



Foto: No puedo resistir poneros esta foto aquí. 
Tampoco quiero resistirlo.
Sí, el mundo es mucho mejor.

Aquí estoy yo ante el cartel del Liceo, en el que además de su foto, se dice que las entradas están agotadas.

viernes, 21 de marzo de 2014

DÍA DE LA POESÍA, UN VIEJO POEMA



Foto: A veces parece que hay niebla, 
pero en realidad, 
son rayos de sol.


Sentir
la eternidad de ese leve instante
de silencio que hay entre
ola
y
ola.

 Mirar
hacia el infinito
tras los ojos vacíos del viejo
muñeco chino de porcelana,...

y encontrarte en él.

 Y vivir juntos un momento
donde solo exista la nada,
y que esa nada
nos envuelva con su tupida niebla.

 Y que en un segundo sintamos
la totalidad del tiempo y del espacio eternos,
formando con nuestras bocas
una gruta milenaria.

 Permanecer en el instante eterno
del silencio que nace entre dos olas.

 Quedarse en la profunda oscuridad
de esos ojos ciegos.

 De esa nada que
siempre volverá desde la niebla.


He encontrado este texto, no sé si llamarlo poema, en uno de mis viejos cuadernos. Lo escribí en 1984.
Creo que no lo había leído nadie hasta hoy. En mis charlas digo que de joven, muy joven, escribía poemas, y que los tengo en un cuaderno escritos. Es verdad. Este es uno de ellos.
No pretende ser un buen poema. Ni siquiera ser un poema. Un día lo escribí por alguna razón que ya no recuerdo.
Y hoy me ha apetecido copiarlo aquí.
Dicen que hoy es el día de la poesía. En vez de escribir un poema de un poeta de verdad, os dejo este viejo texto mío.




domingo, 16 de marzo de 2014

PECADOS IMPERDONABLES

Pensar que tengo más de cincuenta años, y que ayer fue la primera vez que pisé este lugar...

Este va a ser uno de mis pecados confesables pero no perdonables.

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La luna sobre La Isleta, anoche.


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Ese palmeral con el volcán "Los dos Frailes" al fondo.


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Flora sobre tierra volcánica, junto al mar.


En La Isleta del Moro, en el Cabo de Gata.
Uno de los lugares más bellos que he visto en mi vida.

Ya era hora.
Pecado imperdonable.
 

jueves, 13 de marzo de 2014

EN ALMERÍA



Ayer volví a Almería. La ciudad en la que nunca había estado.
Mi bisabuelo se marchó para no volver a finales del siglo XIX.
Mi abuela nunca estuvo allí. Ni mis tías. Ni mi madre.
Yo he vuelto.
Ellas han vuelto.
Él también ha vuelto.

Porque se puede regresar a un lugar sin haber estado jamás.
Se puedo regresar aunque ya no se esté.
Porque en mí permanecen ellos.
El octavo de él.
El cuarto de ella, de ellas.
La mitad de ella.

Todos hemos regresado.
Tal vez por esa razón, hacía tiempo que mi sonrisa no era tan amplia.



Ahí, delante de la catedral de Almería.